Donde estabamos, ah si! de bares por Kow Loon. Bueno pues cuando llegamos al segundo pub, nos pareció bastante agradable y decidimos que sería el lugar donde dar fuel al cuerpo.
Después de unas copillas (creo que fueron demasiadas, wiki, wiki…) estabamos entonadillos y empezamos a relacionarnos con los guiris y personal nativo, alguno se va a una especie de pista de baile a arrimar el culito con alguna rusa. En cierto momento, noto que me abrazan por la cintura y me acarician la calva y el culillo. COOOOOOOOOÑO!!! Me vuelvo con carita de por fin voy a dejar de ser virgen y el responsable de este sobe es un remake de "El Gordo Cabrón" de la pelicula "Austin Powers". El colegilla estaba chispa y le había salido la venilla que cuando esta sobrio le cuesta tanto ocultar. En fin, decido salir corriendo del local jurando en arameo. ¿Por qué siempre se me pegan los gays?
Después de esta experiencia decidimos volver al local, no sea que… pero en el camino de vuelta al hotel nos encontramos con una disco-pub. ¿Entrar o no? Son las 12:00 de la noche y apetece, asi que adentro.
Hacemos lo de siempre, copitas, mirar titis, copitas, mirar titis, el de siempre se va a arrimar el culito a la pista de baile, copitas, y de repente…, se para la música y se encienden las luces. Creíamos que nos había tocado un premio o algo así. En ese momento, nos llega un individuo trajeado con walki y pinganillo en la oreja y nos pregunta;
- Perdonen, llevan pasaporte.
- Si señor (decimos todos al unísono). Tome todos los pasaportes. (inciso: no es nada recomendable darle el pasaporte a un desconocido solo por el pero echo de que te lo pida).
- No, no quiero los pasaportes para nada (dice el individuo del pinganillo en la oreja mirandonos con cara de incredulidad). Es solo para saber si los llevan encima. Estamos en medio de una redada de la policia y estamos verificando que todos los extranjeros tienen pasaporte. Por favor, acompañenme.
Empezamos a hacermos caquita.
El individuo del pinganillo en la oreja nos lleva a una sala privada, con un gran sillón, mesilla para reposar bebidas, un karaoke, y un servicio. En este lugar no encontramos a varios japoneses (ellas tres el uno), un irlandes y varios individuos de nacionalidades distintas.
En este local estuvimos un hora interminable, viendo como pasaba la policia y miraba por el ojo de buey de la puerta, viendo a nuestros compañeros de celda, el japones tenía la mirada errática, no podía mantener la pierna quieta y de vez en cuando le daban especies de espasmos en la cara (ni que decir tiene que tenía de todo en las venas). Las japonesas no hacían más que reirse y pedir más alcohol (estas estaban también bien puestas). El irlandes errante, aprovechó para hacer amistades (creo que vio oportunidad de mojar el pararito en un trio).
El momento culminante de la noche en la celda fue cuando se abrió la puerta y entró alguien mirandonos a todos, de repente se levantó una chica y salió corriendo hacia el, se tiró a sus pies y empezó a suplicarle llorando. En ese momento nos empezó a dar la risa nerviosa estilo Beavis&Buthead.
Bueno, después de una hora interminable la policia se fué y nos fuimos todos al hotel. Saliendo del garito, se nos acercó por última vez el irlandes errante y nos dijo.
- hey, ¿de donde soys? ¿quereis que os consiga chicas para esta noche?¿queries algun tipo de droga?
En fin, haciendo negocio el colega. Creo que las japonesas se lo pasarían bien esa noche. El viaje a la China había comenzado….