Baños, masajes, KTVs, peluquerías chinas
Cuando paseo por la calle me asombro (me asombraba) de la cantidad de locales que hay en dedicados de manera "encubierta" al oficio mas viejo del mundo, de la manera mas hipócrita. Hay peluquerías que no tienes sillas para cortar el pelo, sino camas, hay KTV en los que te reciben unas señoritas muy amables que dejan de sobarte y pedirte que consumas alcohol, hay casas de masajes con postre al final… En fin, de todo menos prostíbulos.
Lo que mas perplejidad me causa es la cantidad de clientes que tienen. Cuando paso caminando por delante de una casa de baños por la noche, no hay lugar libre para aparcar, todo a su alrededor son coches (y no cualquier coche, bien grandes, caros, negros, con las lunas opacas, como les gustan a los chinos con dinero, y sin dinero). Lo último fue pasar por la casa de baños mas famosa de mi ciudad y ver que todos los coches tenían oculta la matrícula.
El no va mas fue cuando fuimos a cenar a un nuevo lugar que nos habían comentado y nos encontramos un verdadero nirvana del placer. Constaba de CUATRO PISOS,
- primer piso: piscina, gimnasio y sauna (para relajarse)
- segundo piso: masaje y hotel (para terminar de relajarse)
- tercer piso: restaurante (por si en el piso 1 te dio hambre)
- cuarto piso: karaoke (para elejir compi de relajación total e ir al piso 2)
La dueña del lupanar nos lo enseño planta por planta (de verdad que solo ibamos a cenar, y solo cenamos alli) y al llegar al cuarto piso nos encontramos con el ktv, y la legión de señoritas dispuestas a hacerte cantar lo que sabes y mas. En fin, como disneylandia pero otro concepto. Eso si, era un club social.
En fin, cuando un chino me dice que los extranjeros somos unos pervertidos sexuales y que solo pensamos en el sexo me tengo que morder la lengua, aunque lo cierto es que ellos lo llevan de una manera mas discreta, eso si. Un amigo me contó que en una ciudad del sur las prostitutas estaban en el puente de la ciudad, y que el ayuntamiento al final tuvo que intervenir debido a la afluencia masiva de coches que tenía este lugar. Por cierto, que según me dijo, el precio de estas mujeres era tan ridiculo que me pareció imposible. Comer unos tangbao con una coca-cola era mas caro.
Si lo supieran algunos compatriotas… ya habría vuelo directo de Iberia a China, seguro. Dejarían el vuelo Madrid-Habana desacansar un rato.

